Por qué la IA probablemente te haga menos productivx (al principio)
Tendemos a olvidarnos de que la nueva tecnología es increíble, pero la forma en que se adopta es donde empieza el verdadero impacto.
El problema es que nos apuramos a incorporar tecnología en nuestras vidas sin pensarlo demasiado y terminamos frustrándonos. Esto es normal e incluso tiene un nombre y un gráfico: la Curva J de Productividad. Antes de explicar este concepto en relación con la IA y el futuro del trabajo, miremos una tecnología que hoy damos por sentada: la electricidad.
Cuando la electricidad empezó a utilizarse, fue un cambio enorme que tardó más de 70 años en llegar a los hogares y entre 40 y 50 años en llegar a las fábricas. Voy a hablar de esa brecha por separado cuando escriba sobre el impacto de las nuevas tecnologías en la desigualdad de ingresos, pero hoy quiero enfocarme en la productividad, así que voy a usar las fábricas como ejemplo.
Cuando las fábricas empezaron a electrificar la maquinaria, simplemente reemplazaron la vieja tecnología, el vapor, por la nueva tecnología, la electricidad, pero no cambiaron la forma en que trabajaban las personas y todavía mantenían una distribución de fábrica basada en la energía de vapor. Pensá en la diferencia entre una fábrica que necesita una máquina de vapor en una sección, donde se usa carbón para producir vapor, y después toda la fábrica se construye para aprovechar ese vapor a través de poleas y grandes máquinas.
Mirá las imágenes e imaginá cómo debía sentirse trabajar ahí.
Ahora, imaginá qué pasa cuando reemplazás la máquina de vapor por electricidad, pero mantenés todo lo demás igual. Nada cambia. La productividad no solo se mantiene igual, empeora. La electricidad estaba destinada a “cambiarlo todo”, y sabemos que eventualmente lo hizo. El problema es que, al principio, no lo hizo. Como las fábricas estaban diseñadas para el vapor, simplemente reemplazar la fuente de energía no tuvo demasiado efecto.
No fue hasta que las fábricas se rediseñaron, aprovechando el poder descentralizado de la electricidad, que vimos una mejora en la productividad.
Un gran ejemplo es cómo Henry Ford cambió la distribución de la fábrica hacia una línea de ensamblaje. No podría haberlo hecho con las limitaciones de la energía de vapor. El primer paso fue ubicar las máquinas donde se necesitaban, y el segundo fue introducir la línea de ensamblaje móvil a través de cintas transportadoras. Ahora los autos se movían frente a lxs trabajadorxs mientras realizaban sus tareas, reduciendo el tiempo de producción de 12 horas a 90 minutos.
Mirá la imagen de abajo y comparala con la fábrica a vapor.
Ahora, imaginá qué pasa cuando reemplazás la máquina de vapor por electricidad, pero mantenés todo lo demás igual. Nada cambia. La productividad no solo se mantiene igual, empeora. La electricidad estaba destinada a “cambiarlo todo”. Ahora pensá en vos mismx como una fábrica. Antes de la IA, necesitabas conseguir carbón, datos, y convertirlo en vapor, conocimiento e insight, antes de realizar una tarea.
Si intentás aplicar IA a tu trabajo sin cambiar la forma en que trabajás, va a ser como agregar electricidad a una fábrica a vapor. Vas a ser menos productivx, salvo que hagas lo que hizo Henry Ford y vuelvas a hacer un mapa de tu forma de trabajar teniendo en cuenta la nueva tecnología.
Eso es exactamente lo que muestra la Curva J:
- Al principio, la IA puede ralentizarte mientras descubrís cómo usarla.
- Si seguís trabajando de la misma manera, no vas a ver mucha mejora.
- Pero si rediseñás tu forma de trabajar teniendo en cuenta la IA, vas a obtener los beneficios y potenciarte
Sin embargo, si aplicás una nueva forma de trabajar teniendo en cuenta la IA, una forma de mapear tus tareas, como el Empathy Gradient, podés encontrarlo acá: The Rationale Behind the Empathy Gradient, quizás puedas alcanzar productividad más rápido, como se muestra en el segundo gráfico con la parte agregada.
Ahora bien, obviamente estoy sesgadx a favor de un framework que escribí y que usan mis equipos, pero lo importante no es necesariamente aplicar el Empathy Gradient. Lo importante es repensar la forma en que trabajás teniendo en cuenta la IA y pasar de ser una fábrica impulsada por vapor a una eléctrica.
Con eso en mente, el próximo artículo va a analizar cómo nuevas tecnologías como la electricidad, y probablemente ahora la IA, históricamente aumentaron la desigualdad de ingresos en parte por esta Curva J, y qué significa eso para vos.
Hasta entonces, pensá en cómo estás dando los pasos correctos para adoptar este gran cambio que parece estar en todas las conversaciones hasta el cansancio.